Tango

 

 

La película “Tango” dirigida por Carlos Saura está ambientada en Buenos Aires, Argentina y trata sobre un director de teatro de mediana edad que, cuando su novia lo deja, tiene en mente un proyecto utópico, de lo que sería una obra musical sobre el tango.

Cuando le presenta el proyecto a los productores, queda fascinado con la belleza y las habilidades al bailar de Elena, la novia de uno de ellos, así que la introduce en el proyecto, y poco a poco la hace protagonista, mientras se desata una aventura entre ellos.

Dentro del film encontramos muchos elementos que nos permiten analizar la belleza del baile: los pasos, la delicadeza, la sensualidad, los colores, la maestría que presentan al ejecutar cada uno de los movimientos, el vestuario, la ambientación , la música, así como la belleza natural de las bailarinas y los bailarines, hacen de esta película un viaje placentero y emocionante.

 

Con una excelente fotografía, la película nos permite ver de cerca cada bello detalle del fino baile del tango, el cual es, según mi opinión, uno de los bailes más bellos de todos.

En lo personal, uno de los aspectos que más me gustaron  de la película fue la maestría con la que los guitarristas y acordeonistas interpretan la música que danzan los bailarines, ya que al hacer armonías y cambiar de roles al acompañarse el uno al otro, crean un sentimiento de emoción y placer muy sublime.

 

 

Belleza

 

 

La Belleza es una cualidad sensorial que poseen  las cosas que nos llevan a tener sensaciones, emociones y sentimientos placenteros En este sentido, la belleza proviene de manifestaciones tales como la forma, el aspecto visual, el movimiento y el sonido, aunque también se la asocia, en menor medida, a los sabores y los olores.
La belleza se genera en la mente de quien la aprecia, por lo tanto se presenta de diferentes maneras en cada persona, de acuerdo a los referentes que cada quien tenga acerca del objeto bello en cuestión.
Los Pensadores de la Grecia clásica ensu edad de oro recopilaron muchos estudios y reflexiones de culturas anteriores, lo que aumento el rango de su concepción de belleza y los llevó a crear cánones ideales de belleza, mismos que se mantuvieron hasta la edad media, momentos en donde por  el cristianismo,  la belleza comenzó a tomar un aspecto más divino , ya que se pensaba que la belleza necesitaba la intervención  de Dios; en el Renacimiento se volvieron a concebir los conceptos de belleza de la Grecia antigua, sin embargo, se añadió una concepción más naturalista de lo bello.

La teoría más temprana de belleza puede ser encontrada con las reflexiones de los filósofos griegos a partir del período presocrático, como Pitágoras. La escuela Pitagórica vio una fuerte conexión entre las matemáticas y la belleza. En particular, notaron que los objetos que poseen equilibrio son más llamativos. La arquitectura griega clásica está basada en esta vista de exactitud y proporción. La investigación moderna también sugiere que las personas cuyos rasgos faciales son equilibrados y armónicos son más atractivas que aquellas cuyas rasgos no los son.

La fealdad es una propiedad de una persona o cosa que no es agradable de mirar y trae como consecuencia, una evaluación muy desfavorable. Ser feo es ser poco estético, repulsivo u ofensivo. Al igual que su opuesto, la belleza, la fealdad implica un juicio subjetivo y esta por lo menos en parte, en el “ojo del observador”, tampoco se debe olvidar la influencia ejercida por la cultura del “observador”. Así, la percepción de la fealdad puede ser errónea o miope, como en el cuento de El patito feo de Hans Christian Andersen.
A pesar de que la fealdad es normalmente considerada como una característica visible, también puede ser un atributo interno. Por ejemplo, una persona se puede considerar atractiva por fuera pero por dentro irreflexiva y cruel. También es posible estar de “mal humor”, que es un estado interno de desagrado temporal.
La fealdad es algo que esta en la mente, esta tiene su origen en la consideración del “ojo observador” y de la autoestima que se desarrolla en las personas al ver los estereotipos de hombres y mujeres agradables a nuestros sentidos de percepción.

 

 

SUBLIME

Lo sublime es una categoría estética creada por Longino  que consiste fundamentalmente en una “grandeza” o, por así decir, belleza extrema, capaz de llevar al espectador a un éxtasis más allá de su racionalidad, o incluso de provocar dolor por ser imposible de asimilar. El concepto de lo “sublime” fue redescubierto durante el Renacimiento, y gozó de gran popularidad durante el Barroco, durante el siglo XVIII alemán e inglés y sobre todo durante el primer Romanticismo.

 

 

 

Poética

 

Poesía: Arte de idear, imaginar y expresar sublimemente, realidades distintas, sentimientos y conceptos trascendentes y universales.

Del griego poética, poesis, creación, poiema.

Del latín poesis, poéticus.

La poesía es theoresis: entidad metafísica y analógica, es estímulo, complejo de expectativas, participación emotiva y expresión sensible e inteligible, sublime y sublímate.

La función de la poesía es animar, es darle un sentido estético a un objeto, ente, o materia, para que llegue a ser trascendental para la persona que logre captar esto con sus sentidos, existen dos poesías, la humana y la del cosmos; la humana es la concebida por el ser en formas comunicables y la del cosmos es la percibida en los eventos de la naturaleza

 

 

 

Utopía

El origen etimológico de ‘Utopía’ no fue del todo explicitado por Moro, pero deja entrever un doble juego de significados, ambos del griego. Por un lado οὐτοπία (οὐ, no; τόπος, lugar = ‘lo que no está en ningún lugar’) y por el otro εὐτοπία (εὐ, buen; τόπος, lugar) = ‘buen lugar’. Literalmente, pues, designa una localización inexistente o imposible de encontrar (“no lugar”, “en ningún lugar”) y, al tiempo, un lugar idealizado, canónico por su buena reglamentación.

A pesar del carácter novelado o ficticio de las utopías, a lo largo de la historia del pensamiento se les han atribuido funciones que van más allá del simple entretenimiento.

Función orientadora. Las utopías consisten, básicamente, en la descripción de una sociedad imaginaria y perfecta. Y, aunque para muchos pensadores la realización completa de este sistema sea imposible, algunos de los procedimientos que se describen pueden aplicarse a posibles reformas y orientar la tarea organizadora de los políticos. Aunque la utopía en su conjunto pueda verse como un sueño inalcanzable, para algunos sería útil en orden a señalar la dirección que deben tomar las reformas políticas en un Estado concreto.
Función valorativa. Aunque las utopías son obras de un autor determinado, a menudo se reflejan en ellas los sueños e inquietudes de la sociedad en la que el autor vive. Por esta razón, permiten reconocer los valores fundamentales de una comunidad en un momento concreto y, también, los obstáculos que éstos encuentran a la hora de materializarse. Por ello, para muchos autores, las utopías no sirven tanto para construir mundos ideales como para comprender mejor el mundo en el que vivimos.
Función crítica. Al comparar el Estado ideal con el real, se advierten las limitaciones de este último y las cotas de justicia y bienestar social que aún le restan por alcanzar. De hecho, la utopía está construida a partir de elementos del presente, ya sea para evitarlos (desigualdades, injusticias…) o para potenciarlos (adelantos técnicos, libertades…). Por eso, supone una sutil pero eficaz crítica contra las injusticias y desigualdades evidentes tras la comparación. Incluso si consideramos que la sociedad utópica es un disparate irrealizable, nos presenta el desafío de explicar por qué no tenemos al menos sus virtudes.
Función esperanzadora. Para algunos filósofos, el ser humano es esencialmente un ser utópico. Por un lado, la necesidad de imaginar mundos mejores es exclusiva de la especie humana y, por otro, esta necesidad se presenta de forma inevitable. El hecho de ser libres, de poder soñar con lugares mejores que el que nos rodea y de poder actuar en la dirección de estos deseos está íntimamente conectado con nuestra naturaleza utópica. Ésta es, además, la que justifica el hálito de esperanza que siempre permanece en los seres humanos: por muy injusto y desolador que sea el propio entorno, siempre resultaría posible imaginar y construir uno mejor.

 

 

 

¿Qué es Diseñar?

Diseño, etimológicamente deriva del término italiano disegno dibujo, designio, signare, signado “lo por venir”, el porvenir visión representada gráficamente del futuro, lo hecho es la obra, lo por hacer es el proyecto, el acto de diseñar como prefiguración es el proceso previo en la búsqueda de una solución o conjunto de las mismas. Plasmar el pensamiento de la solución o las alternativas mediante esbozos, dibujos, bocetos o esquemas trazados en cualquiera de los soportes, durante o posteriores a un proceso de observación de alternativas o investigación. El acto intuitivo de diseñar podría llamarse creatividad como acto de creación o innovación si el objeto no existe o se modifica algo existente inspiración abstracción, síntesis, ordenación y transformación.

El acto humano de diseñar no es un hecho artístico en sí mismo, aunque puede valerse de los mismos procesos en pensamiento y los mismos medios de expresión como resultado; al diseñar un objeto o signo de comunicación visual en función de la búsqueda de una aplicación práctica, el diseñador ordena y dispone los elementos estructurales y formales, así como dota al producto o idea de significantes si el objeto o mensaje se relaciona con la cultura en su contexto social.

Según Joseph Edward Shigley y Charles R. Mishke, en su obra Diseño en ingeniería mecánica (Mechanical Engineering Design), publicada en 1989, “diseño es formular un plan para satisfacer una necesidad humana”.

Sinestesia


 

 

sinestesia (del griego συν- [syn-], ‘junto’, y αἰσθησία [aisthesía], ‘sensación’) es la asimilación conjunta o interferencia de varios tipos de sensaciones de diferentes sentidos en un mismo acto perceptivo.

Cuando se mezclan 2 elementos perceptibles con diferentes sentidos, o llegar a imaginar algo visual, por medio de un discurso auditivo, o viceversa, se considera sinestesia.

Para comprender mejor este concepto, es bueno conocer la historia de Neil Harbisson, un joven británico que padece de Acromatopsia (sus ojos no perciben color, por lo tanto ve en blanco y negro), sin embargo él inventó una antena que es capaz de reconocer los colores y, por medio de sonidos tonales, sabe cuál color es el que tiene en frente

 

 

Neil_Harbisson_cyborgist

 

Con este invento, logró una comparación de la música con los colores, creando música a partir de cuadros e imágenes y haciendo imágenes a partir de canciones

 

 

 

La sinestesia es muy importante, es una herramienta que se puede utilizar cuando trabajas la comunicación, tanto en arte como en diseño es una forma de transmitir un mensaje de forma más fácil con el correcto uso de colores, de tipografía y de música. Puesto que se generan emociones en el usuario.